Una víctima más de la enfermedad
enero 14, 2012 ○ Alexander Strauffon

Monserrat, una niña de 12 años de edad, conocida de la familia, tuvo que librar una batalla contra una enfermedad, dando lo mejor de sí por mejorar.
La enfermedad en cuestión, una de muchas que en la actualidad causa temor el oír que la mencionen en un diagnóstico. Una de muchas que a éstas alturas, no debería ya ser incurable, no debería ser una sentencia fatal en nuestro días:
Cáncer.
La niña recibió el diagnóstico luego de una caída al ir corriendo, de los estudios se descubrió el malestar que invadía su cuerpo. Se le dio el mejor tratamiento disponible, siendo necesaria la amputación de uno de sus brazos, con la esperanza de que se pudiera controlar y vencer el problema.
Tuvo oportunidad de hacer algo que siempre quiso: ir a un concierto del artista de su predilección, Justin Bieber, en la Arena Monterrey. Algo que en verdad levantó su ánimo, y le motivó a continuar con su lucha.
Lamentablemente, el cáncer venció. Monserrat ha fallecido, dieron el aviso a la familia hoy. Y cuando ocurre la muerte de un paciente, sea cual sea el padecimiento, siempre me pregunto cómo sería el mundo si los recursos que se dedican a la milicia, al terrorismo, el narcotráfico, y las campañas políticas se destinara a la ciencia, en particular la investigación médica.
Cuántos no se salvarían, si la prioridad de los líderes del mundo fuera en realidad la salud y bienestar de la población. Si el cáncer, y las demás enfermedades actualmente fatales y sin cura definitiva seguirían tan vigentes y terribles como lo son ahora.
No todos los enemigos a vencer tienen rostro y armas en la mano. Y esos padecimientos son la muestra. Aún así, lo que puede verse en todas partes son los recortes que se hacen al área de salud pública. Un mundo donde el dinero y los placeres son más importantes que el bienestar del ser humano, hasta el momento en que uno de los afectados es ser querido de uno de los poderosos.
No lo duden: si el día de mañana, todos los líderes del mundo y sus familias amanecieran padeciendo esas enfermedades, en cuestión de semanas se tendría la cura definitiva a ellas. Algunos pueden llamar a éste pensamiento ridículo, plagado de fantasía y paranoia, pero basta reflexionar lo siguiente: cada problema de impacto mundial que ha enfrentado el ser humano, ha llegado a su fin cuando todos por igual han estado dispuestos a escuchar y realmente actuar.
El cáncer, y las demás enfermedades crónicas, seguirán agregando víctimas a sus números, hasta que líderes y pueblo sean decididos, inteligentes, y solidarios en una coordinada acción para descubrir el remedio a esos malestares, y derrotarlos definitivamente. ¿Cuando será eso? No lo sé. Por desgracia, otra de las lecciones que nos ha dado la historia, es que siempre es hasta el último momento, el más apremiante y doloroso, cuando nos decidimos a cambiar.
Descansa en paz, Monserrat. Que tu sacrificio no se convierta en un número más a agregar, para una gráfica de incidencias. Sea, más bien, el recuerdo de alguien que hasta el fin luchó con valentía, intentando sonreir y hasta bromear, para que sus familiares no estuvieran tan agobiados.
No todos los enemigos tienen rostro y un arma en la mano, como dije. Algunos son minúsculos, creciendo en los cuerpos de sus víctimas, cuando ya en éstos tiempos tendrían que haber sido vencidos. Recuerden eso, peces gordos que toman decisiones y asignan recursos, la próxima vez que le hagan las cosas más difíciles a quienes investigan cada día cuál será la forma de vencer a esos males.



4 Comments:
Es bastante triste que a pesar de vivir en pleno siglo XXI, con todos los avances científicos que tenemos siguen sucediendo este tipo de cosas. Y si, muchas personas consideran la premisa de que si las cosas les pasaran a los ricos estas dejarían de suceder, como maniquea y simplista, pero esta ha demostrado ser cierta en muchos contextos. Recordemos el caso del joven Fernando Martí...
Saludos
los nuevos avances en ocasiones parecen ir muy lento.
Chavez a dicho (Chavez, el presidente de venezuela) decia que es raro que varios presidentes sudamericanos hayan tenido o esten peleando contra el cáncer, y claro es una infeliz casualidad, pero tambien muy comun, que hasta a presidentes les de.
...por lo menos conoció a Justin Bieber
Es noticia muy triste cada vez que alguien pierde la batalla, y tienes razón, si hubiese recursos, habría al menos diagnósticos mas tempranos que permitiesen salvar mas vidad, es dificil encontrar una cura definitiva y general para el cancer, ya que cada caso en particular es único, pero con elementos que permitieran diágnósticos tempranos se salvarían miles de vidas, te lo digo yo, que gracias a un diagnóstico prematuro (y por casualidad) soy una sobreviviente...
Buen post, para tomar conciencia...
Gracias y beso
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