8 feb. 2020

El taxista nefasto y el tema del aborto


Algo que me molesta casi siempre es cuando surgen los temas polémicos cuando se está con una o más personas. Cuando es en una reunión en donde me tocó estar, trato de manera sutil cambiar el tema o darle cierre, a veces de manera abrupta. Puede que no sea la mejor manera, pero así de fastidiado es como me tiene el ver que salgan a flote.

Me explico: los temas de los que hablo, incluyendo el del aborto (que está mencionado desde el título de este escrito) involucran un espectro de opiniones e ideologías tan abrumador que marea. Y más porque la mayoría lo orienta al sentir y no al estudiar los hechos. Por lo tanto, siempre verás los mismos argumentos de los provida y los defensores del aborto cada uno desde sus trincheras. ambos cerrados a la búsqueda de alternativas a su visión o a priorizar prevención e integración por igual. Pero sobre todo, negados a entender que un feto no es un un gran milagro muestra de la magnificencia del cosmos y un Poder Supremo (de ser así, no sería un ser que se extinguirá y tiene fecha de caducidad, además de el decaimiento e inevitable ocaso propios de la naturaleza humana), pero tampoco es un juguete de una Cajita Feliz de McDonald's para que no te importe que te esté saliendo y lo andes desechando una y otra vez, solo porque tienes la opción de hacerlo. Esa falta de criterio se evidencia en las generaciones más jóvenes y estadísticas en incremento de problemas de salud derivadas de conductas sexuales sin seguir medidas de seguridad, con todo y el acceso a información y recursos de salud en el presente, que hasta en países de tercer mundo los hay y sí serían suficientes si decidieran acercarse a aprovecharlos. Y por eso es que les dejo seguir peleándose, a ambos bandos, evitándoles lo más posible y agradeciendo no estar en las filas ni de los ultraconservadores y tampoco de los liberales radicales o de los progresistas, que usan el tema para sus propios intereses y no por genuino deseo del bien ajeno.

El anterior intro con aclaración de esa posición en el centro sobre el tema del aborto creo que es necesario por lo que les contaré a continuación: resulta que hace días fui a consulta médica, y cuando salí, un taxista estaba dejando en la puerta a una parejita muy joven que para nada habrían llegado a los 20 años siquiera. Como sigo sin tener carro desde mi último madrazo y pérdida total, ando en transporte público, así que consideré que si ya estaba ahí a la mano, convenía aprovechar y subirme.

Me di cuenta de mi error cuando no bien llevábamos ni 5 minutos avanzando y el taxista me mencionó que veía con apuro a la parejita de novios que se acababa de bajar, me dijo su especulación de que tal vez traían el susto de un embarazo no deseado, y remató con un "ni modo, ahora a que el muchacho se faje los pantalones y se case". Oír esa mezcla de morbo metiche con ínfulas de juez sobre lo que otro haga me hizo pensar "carajo, es de esos". A veces platico con los taxistas o los choferes de Uber o servicios semejantes, no soy de los que crea que siempre hay que ir callado en los viajes, pero por supuesto depende también de cómo sea la persona. Por lo general lo que me topo son los relatos ficticios y fantasías de los que trabajan al volante: que llevan a las chicas escorts y de table dance y que siempre de los siempres terminan pagándoles con sexo, que los intentaron asaltar pero el tipo es una especie de Rambo retirado y se llevaron una sorpresa, y así cosas por el estilo. Es muy cómico pero a la vez inofensivo, si ellos quieren comentar esas fantasías e intentar hacerme creerlas no hace daño a nadie. Yo también puedo platicar, y a veces lo hago, de las celebridades con las que quisiera tener sexo y todavía más, y de lo que haría si me ganara millones en la lotería.

El problema es que este señor estaba aventándome en tono mitad burla y mitad de juicio frío y duro algo en lo que quería hacer que le dijera que tenía razón. De esa gente que te habla con voz alta casi gritándote y con lenguaje corporal encimoso y lleno de gestos, como "empujándote" a que le digas un sí. En este caso eso no le sirvió, porque le contesté que si yo no era el novio y tampoco es mi hijo el del presunto embarazo, no tendría por qué opinar (quise ver si entendía con eso la indirecta). Procede a darme un sermón en el que empieza siendo condescendiente conmigo diciendo que él tiene muchos más años que yo, lo cual era cierto, y que tal vez ni habia experimentado yo situaciones así en la vida, pero que él sí. Le contesté sonriendo que todos somos jóvenes para alguien y viejos para otros, y que sí me había ocurrido una situación en la vida relacionada al aborto en la que formé parte activa (algo que por cierto, no he contado por escrito porque no he sentido ánimos de hacerlo, pero tal vez después). Eso hizo que abriera mas sus ojos prejuiciosos. Ya para entonces me incomodaba esa efusividad con la que hablaba y manoteaba a la vez, en ocasiones volteándome a ver fijamente. Comprendí entonces a los que suelen sentarse en el asiento de atrás, aunque vayan solos.

Sin mucho detalle le confirmé por segunda vez que sí me tocó estar enmedio de un drama de esa índole, y procedí a decirle cómo sí estoy a favor del aborto, con sus respectivas cláusulas o requerimientos. No quise explayarme más, sobre todo con alguien enamorado de su propia voz. El sujeto empezó a hablar de cómno estaba yo mal, y que si esa parejita habia cometido ese error ahora debían casarse y afrontar las consecuencias. Le dije que lo hacía sonar como un castigo, y que sería triste que un hijo naciera con el estigma de Castigo y Error grabados en su ser a los ojos de sus padres. Ahí pausé, y le comenté que se notaba que le removía mucho el tema y que mejor podíamos ahí dejarlo, y que de hecho no fui yo sino él quien lo inició. No se quiso rendir y volvió a la carga, de paso diciendo de forma velada que estuve muy mal si alguna vez animé o ayudé a alguien a abortar, y que todos quienes lo aprueben en cualquiera de sus formas están mal. Con animosidad el tipo contó que el cometio ese mismo error en su vida de no tener cuidado y embarazar a alguien, y ahora a sus 70 años él sabía que estuvo mal en considerar el aborto en ese entonces, y que siguió la voluntad de Dios y de la vida y no sé qué más, y que al ver ahora a su hijo que es ahora un adulto de N años (ya no le presté atención en esa parte) se ponía feliz de oirlo decir "No te preocupes papá, yo te voy a cuidar, no te faltará nada ya cuando no puedas, etcétera".

El taxista volvió a la carga diciendo sobre la parejita que el novio si estaba entero y sano, ya eso era suficiente para que pudiera afrontar el casarse y la crianza del hijo. Contesté que no es así como funciona, y que cada persona tiene distintas habilidades físicas y mentales, y para algunas cosas están predispuestos a ser tanto mejores como peores que otros, dependiendo de qué área se trate. Se hizo el que no entendió, así que le dije: "mire, si hallamos a un hombre parecido lo más a usted en todo y en casi similares condiciones y conocimientos, eso no quiere decir que vaya a ser igual que usted si lo ponemos a hacer las cosas en las que usted ha trabajado en la vida o las que ha enfrentado, incluyendo el saber manejar un taxi y todas las demás". Se hizo el indignado diciendo que "no es lo mismo" para momentos después preguntar por qué me explicaba en analogías. Le dije que si conocía el término analogía, dado que salió de su propia boca, entonces sabía que la analogía aplicaba por lo siguiente: no puedes atribuirle a alguien que vaya a poder aguantar lo mismo solo porque a tu parecer se ve igual que como tú te veías en esa situación. Va más allá. No puedes decir "Fulano cuenta con todo lo que yo tuve y debe poder". Sí, pero Fulano no es tú, no tiene tu genética, no tuvo tus mismos padres y por último, no son los mismos tiempos. Para entonces el desagradable taxista hacía muecas queriéndose ir de nuevo al espectro de lo moral e inmoral, y de cómo "sólo se sabe cómo es un caso como un embarazo sorpresa si lo has vivido en carne propia", según él.

Para entonces ya habíamos llegado al otro lugar a donde tenía que ir. Tenía yo la puerta abierta ya estando estacionados, mientras le pagaba. Ahí es donde le solté todo lo que tenía que decirle, y quiero comentarles una cosa: sé que hay gente que inventa en sus anécdotas que dijo algo muy ácido o directo para verse muy cabrones en la historia que cuentan, y bien pudiera parecer que soy uno de esos mentirosos o que adornan los detalles, pero no es así. Yo sí suelto las cosas y tengo el particular don de tener lengua y dedos venenosos, al parecer. Lo suficiente para tener un número de 3 dígitos de gente resentida conmigo hasta la fecha; tengo un sentido de lo dramático junto con lo hiriente en cuanto a las palabras y decirle sus verdades a la gente, y si alguna de esas personas resentidas que les digo testificara jurando decir la verdad, se los podría comprobar.

Y supongo el taxista se sumó a esa lista de gente que les digo, porque lo que hice fue decirle, y aclaro que de forma calmada sin gritos ni queriendo pelear ni maldiciones: que era raro eso que decía del hijo y su promesa de dizque cuidarlo y que no se preocupara, si a sus 70 años ya cumplidos tenía que trabajar manejando un taxi, y que ya se estaba tardando con la susodicha promesa. Que por otro lado, no ha de ser tan feliz su vida si tan pendiente tiene que estar del resultado de lo que hacen desconocidos con sus pitos y vaginas. Elevó los hombros y empezó a decir algo, pero ahi no le presté atención, solo seguí hablando en voz más alta, terminando por decirle que no porque él fuera a terminar su vida así luego de las decisiones que tomó deberían todos irse por el mismo rumbo, y por mas que lo dijera, no se veía muy feliz. Confieso que bajándome del taxi al final ni supe cómo dar cierre a lo que le estaba diciendo, de lo fastidiado que estaba ya, así que atiné a decirle: "Piense en las mujeres violadas forzadas a tener al hijo, y las madres que luego de haberlo tenido, su propio hijo ya grande las termina matando". Le ardió. Y más por quedarse sin poder responder, lo noté.

Fui a comprarme un café ahí en el lugar en el que me dejó. Fui y me compré algo, y traté de despejarme un poco. De manera fugaz me vino a la mente una persona con quien estuve que se fue y que un hijo habria sido el ancla para evitar que se fuera, e incluso no faltó quien me sugiriera hacerlo. También de aquellas pasadas relaciones en que me hablaron de tener hijos conmigo y qué aspecto tendrían, y que ahora ya tienen hijos por su propia cuenta con quienes se llegaron a casar. Pensé luego en amigos y parientes que fueron arrastrados por esa creencia falaz pregonada por el taxista, y a qué se redujeron luego de ser llevados por ella. Pensé en el tiempo en que tomé la firme decisión de ser alguien sin hijos, sin mirar atrás. Y luego me sacudí todos esos pensamientos; tenía cosas que hacer, y de seguro no sería la última vez de toparme con algo o alguien que me trajera este tema a la mente.

...

21 comentarios:

  1. Hubieras dado un sape al taxista parabque se le acomodara el cerebro. Jaja.


    Yuritz!

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  2. Hay personas que ni saben mantenerse calladas y guardar sus opiniones ni encuentran el momento oportuno, desde luego ese taxista parecía uno de ellos. No me parece una conversación adecuada, se esté o no de acuerdo, para tener con alguien que apenas conoces.
    Un saludo

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  3. También he sido partícipe de una conversación algo parecida y sobre este tema tan polémico. Recuerdo que a la muchacha con la que hablaba le hice reflexionar sobre qué clase de vida le podía esperar a una criaturita que nace con algún tipo de minusvalía mental o física, llegado el momento de fallecer sus progenitores y sus posibles hermanos carecer de tiempo y recursos económicos para hacerse cargo de ese otro hermano discapacitado o enfermo físicamente... ¿Qué futuro se le puede dar? ¿Es justo dejarle en ese desamparo total? cuando ni la sociedad ni el estado se hacen responsables de su calidad de vida tan deplorable... Y eso que solo he mencionado un caso leve, porque ¿qué se podría decir de niños violados o asesinados y abandonados por sus padres por no tener corazón o medios económicos?... Hay ocasiones, como las que he mencionado donde el aborto es un remedio humanitario, lo mismo que la eutanasia en casos de enfermos desahuciados o incurables padeciendo dolores inhumanos.
    Hay que quitarse los prejuicios de encima y ponerse en la piel del otro para ser objetivos y coherentes con la realidad del otro y no prejuzgarle.

    Un saludo.

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  4. Personalmente nunca me hice un aborto .
    No pude
    ni podría.
    Pero eso es para mí...
    Para los demás estoy a favor
    que la mujer elija
    lo que ella quiera
    Un abrazo muchacho Y buen fin de para vos

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  5. Sin lugar a dudas escribes muy bien

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    Respuestas
    1. Un tópico que por aquí USA no se habla mucho, está ya casi superado. Las nuevas generaciones son más inteligentes piensan diferente
      Y ellos son los que ponen las reglas a un pasado
      abrazos

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  6. Mas que moral o inmoral, el pedo tiene que ver con la religión. Esa madre que te inculcan desde niño, que tienes que comportarte respecto a ciertas reglas o preceptos acerca de lo que esta "bien" o "mal". Y la gente crece con esas cadenas pensando que asi son las cosas-
    El día que la religión sea sobrepasada por la razón y la lógica, van a cambiar tantas cosas.



    Dark

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  7. Aún existen mentes que se consideran superiores y convencidas que lo que piensan es lo que tiene que ser. Y lo peor es que muchos ni se creen lo que dicen. Un saludo

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  8. He tenido algunas discusiones con taxistas y ya no tendré más...
    Es como hablar con una pared.

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  9. Hay personas que son capaces de pontificar hasta en asuntos tan complicados como el que has tratado. Da igual lo que diga el interlocutor, porque no le escuchan. Ellos siguen con su hilo, como si la otra persona no hubiera aportado nada a la conversación. Es mejor dejarlas, porque nunca van a cambiar (ni siquiera matizar) su opinión.
    Un abrazo.

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  10. Me a gustado mucho su escrito, sobretodo la parte donde indica que el feto no es un milagro del ser supremo, ni una cajita feliz para tirar y recoger cada vez.
    El aborto, como leí en uno de los comentarios anteriores, es una decisión personal, donde los demás somos invitados de palo. No es un derecho, es un método terapéutico que debo explicar correctamente (soy médico de familia), para intentar que la decisión sea la más adecuada, pero nunca influir con mi pensamiento en la misma.

    Muchas gracias por pasar por mi rincón. Me ha agrado encontrar el suyo.

    Saludos

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  11. En resumidas cuentas, el taxista te dio la brasa durante todo el viaje.
    La verdad es que muchas veces merece la pena ir caminando, en cuanto al tema de aborto hay gente que que es como el taxista y otros en cambio pasan de todo. Te deseo una feliz semana besos de flor.

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  12. Salvo raras excepciones, cuando subo a un taxi me empiezo a sentir Lenin o el Che Guevara.
    Me bajo y me doy cuenta que en realidad soy yo, que la extrema derecha estaba arriba del auto

    Abrazo!

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  13. Pocas veces me veras a mi hablar de las cosas de los demás. Y mis opiniones, si me lapiden la doy pero sin querer convencer a nadie. La mayoría quieren tener razón, yo prefiero ser feliz.

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  14. Un tema muy controversial, cada uno tiene su propia opinión acerca de eso, lo que me molesta es que quieran que aceptes sus argumentos sin ponerse a pensar que cada uno es libre de decidir que hacer y que no. Y que nada es bueno o malo, solo es cuestión de percepción (o eso opino yo).

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  15. Muchas gracias por tu felicitación en mi cumpleaños.
    El tema que traes hoy es muy controvertido y no me atrevo a dar mi opinión personal por temor a equivocarme en cada caso particular.
    No me siento juez de nadie.
    Me ha gustado mucho como has enfocado el tema con tu estupendo relato.
    Un saludo

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  16. Como dice nuestra amiga Mucha, "muchacho" tú eres un hallazgo.
    Consuela saber que hay gente con la que compartes opiniones sin saberlo.
    Hoy es el día de San Martiniano, toda una premonición, quizás.
    Saludos.

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  17. Juicio fácil, cerebro vacío

    saludos

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  18. Ufffff, intentar razonar con gente así es imposible. Creo que tuviste mucha paciencia!!!! Ma he gustado mucho tu relato, tanto que me quedo por aquí, así que tienes una nueva seguidora. Por cierto, si te apetece pasarte por mi blog estaré encantada, y si te gusta lo que ves y quieres suscribirte, genial! Un besote!

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  19. Hay demasiados prejuicios y visión tubular en nuestras sociedades. En realidad fuiste bastante paciente. Hay que ver la ligereza con que muchos esbozan juicios de valor. Lamentable pero ahí está el reflejo de las carencias educativas también

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  20. Para opinar o hablar con el taxista (también sirve para el peluquero o el bar-man)

    Del Taxista. Un taxi con la lux verde encendida todo el día, es/está libre en todo momento ...curiosamente ese estado no le permite trabajar, conducir, comentar con el cliente...y ganarse la vida.

    Sobre el Aborto.

    1 Ella quiere abortar y él no quiere. Ella puede, él ni palabra ni decisión ...
    2 Él quiere que ella aborte pero ella sigue con la vida del niño (feto). El bebé nace y el padre está obligado a su manutención.

    1y2 El niño es en ambos casos de los dos, por mucho que digan que «madre solo hay una» ... el punto de vista no está ni en uno ni en dos, sino en él.

    Saludos.

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