30 ene. 2013

Me compararon con Charles Manson

Charles Manson

Platicaba con una chica desde hace unas semanas. Me resultó interesante, debo admitir. Hablaba de su gusto por los libros, incluso quería dirigir su propio club de lectura. Era simpática, además.

De pronto, surgió lo inesperado. Luego de unas cuantas conversaciones, me dijo que le recordaba a alguien. Al momento creí que se refería a un conocido suyo. No pasó por mi mente que pudiera ser alguien famoso, ya que soy ordinario, y no creo tener nada de parecido con alguien famoso. Lo anterior, dicho a pesar de que en los comentarios de otros lugares de la red llegaron a decir que me imaginaban como Neil Diamond, Christopher Cross, e incluso a Steven Patrick.

No fue así en ésta ocasión. Ésta vez, la linda chica joven me dijo haber estado leyendo un poco de Charles Manson, y haber visto algo en video sobre él. Y, sus palabras hacia mí: "Me recuerda mucho a tí. Habla como tú, dice las mismas cosas."

¿Será?

La duda persistió en mi mente en los anteriores días. Nunca habría esperado ser comparado así. Digo, nunca tuve un grupo de asociados o amigos tan extenso como el de Charles. Y tampoco tan dispuestos a hacer lo que yo pidiera. Ciertamente, nunca les habría pedido ir a asesinar a, entre otros, a una joven guapa que en ese momento estuviera embarazada. Si acaso les habría pedido uno que otro detallito inusual.

Es interesante lo mencionado en una evaluación de un perito, con respecto a Charles Manson: "Exhibe signos de control, manipulación, y poder sobre sus asociados y seguidores, alimentados por su ira narcisista. Despliega puntos de vista sexistas y racistas, y usa fuertes reforzamientos de sexo, drogas, y recompensas pasivo-agresivas".

...

Oh, está bien, me atraparon. Tal vez sí nos portábamos de forma parecida.

Un poco, sólo un poco.

En fin, con todo y eso, fue aún así tan atrevida la conversación.

Me hace pensar en que soy... un indigente, un auto-chocón y un recipiente de vino. Y una navaja, si se me acercan demasiado.

Que sueño en eyacular vino, salivar miel, defecar bombones. Y que Afrodita misma se me muestre entre los labios de una linda y bien depilada vagina. Y me hable a través de ella, ordenándome alzarme en armas. Tomar el Vaticano con ayuda de anarquistas y satanistas. Instaurar un régimen de veneración fusionando a Satán y al Monstruo de Spaghetti Volador.

Ordeñar luego una cabra en la mismísima sala del trono papal. Salplicarlo luego y sentarme en él. Coronado como el nuevo Anti-Papa. Traer luego a un séquito de guardias que reemplazarían a la guardia suiza y serían mi escolta personal. Serían lesbianas, de poderosas y aún así bellas piernas, capaces de partir una cabeza humana de una patada. Les daría armas. Les daría uniformes, que expondrían sus senos y nalgas, cubriendo el resto del cuerpo, incluso el rostro. Y las haría danzar para mí, al ritmo de 'Goodbye Horses'.

Les diría que es Jesucristo mismo quien me ha hablado. Que me contactó a través del correo electrónico, diciéndome que ése es el medio que prefiere, ya que el exhibicionismo de las redes sociales le ha hartado. Me revelaría que ahora es más joven, de fuertes rasgos, y cabello más corto que la última vez que estuvo en la Tierra. Me diría que anduvo caminando por los barrios bajos en México, Brasil, y otros lugares de latinoamérica. Me diría que aún luego de ver incluso los prostíbulos de perdición, aún así los más pervertidos y degenerados están en los Congresos, oficinas de Gobernación, y Presidencias de más de un pedacito de territorio que insisten en llamar suyo y soberano.

Es Obama mismo quien ha sido el accesorio inicial. Peña Nieto es un robot, un precursor del dominio de las máquinas del que tantos autores nos llegaron a advertir bajo la máscara de ser relato de ficción. En las noches, desarma su peinado aparentemente estilizado con gel, revelando un cerebro artificial, con un chip libre de las famosas Tres Leyes. Todo ésto me lo ha contado el fantasma de Jimmy Hoffa, y el de Luis Donaldo Colosio, cuando visito mi rancho en las afueras de Santiago, Nuevo León, México, al ir a estar un rato con mis 15 esposas.

Pero como dije, pff... ¿Charlie y yo? Algunos detallitos, sí. Pero no exageremos, por favor.
Leer Completo ...

17 ene. 2013

El Paso del Tiempo


"La medida del tiempo es solo convencional. Nacemos heridos de muerte y ese lapso tan tedioso de días es solo una herramienta para organizarnos." - Bios, del círculo de la extinta Fam. Strauffon

Cuando he cuestionado a algunas personas sobre qué significa el tiempo para ellos, me han dado diversas respuestas. Desde lo más científico en cuanto a física se refiere, hasta lo más simple, pasando por la tradicional respuesta favorita de muchos: "¿A quién le importa?"

Sin embargo, es raro que encuentre a quien me diga que el tiempo es el recurso preciado para hacer realidad sus metas. Esa es mi opinión sobre el particular. Pueden creer que es Dios quien se los ha concedido, o es el mismo universo y la existencia sin necesidad de él, quien le otorga a cada cosa ése recurso del que hablamos.

Sea lo que sea, qué pena que, como a muchas otras cosas, al tiempo se le haya deformado a capricho del hombre. Con sus calendarios, días -supuestamente- de fiesta que demeritan a los días 'comunes', siendo que cualquier oportunidad de existir puede ser todo, menos común.

Se nos enseña a darle atributos a los días, a ver como al lunes como un verdugo que siempre aguarda, al viernes como un liberador de una carga o desdicha que nosotros mismos nos provocamos continuamente.

¿Mi día favorito? Cuando aún pensaba como el resto, probablemente era el Jueves. El Día de Thor. El punto medio de la semana que hacía surgir de cada uno su visión respecto a si era de quienes ven el vaso medio vacío, o medio lleno. Para algunos, era un día pesado aún. Para otros, el precursor del ansiado fin de semana. Día también de gustos Dionisiacos.

The Time Keeper
"Sólo el hombre mide el tiempo. Y, debido a ésto, sólo el hombre sufre un miedo paralizante que no otra criatura padece: el miedo a que el tiempo se acabe." - Mitch Albom

Lo que pienso ahora es más sencillo: es un recurso, como dije ya. La arcilla en tus manos que puedes convertir en una obra de arte, o en una masa inútil que después vas a tirar a la basura.

No hay días especiales sobre otros, ni influyentes, ni -para mi disgusto- claves para obtener inmortalidad y volverse inmutable al paso de ellos.

Olvídate de repetir mensajes ciclados sobre los días de la semana, proyectando lo perezoso y apático que eres, o lo alegre y enérgicamente fiestero que crees ser. Haz lo que desees hacer, sin atribuirle al tiempo lo bueno o malo que sucede, o puede llegarte a suceder.

Si lo ves como algo bueno, hay infinidad de cosas que tienes por hacer. Y si por el contrario, te pesa, no debes preocuparte. Llegará el momento en que el tiempo acabará... para ti.
Leer Completo ...

9 ene. 2013

Reanudación: Alexander Strauffon y el Régimen de Saturno


A la 1:33 AM de la presente fecha, enero 9 2013, la actividad del presente sitio/blog y de su autor habitual se reanudó, estando bajo la influencia de lo que ha adquirido el nombre de "Régimen de Saturno". Con ello, llega también la casi confirmada colaboración de A.S. con artistas/escritores y sus páginas, uno de éstos nativo de E.U. Se reafirma además el propósito de publicar el material propio del autor dentro del año en curso.

La Saturnalia era un festival en honor a Saturno. Fue creado por Jano, el dios de dos rostros, que había recogido a Saturno cuando fue derrocado por su hijo Júpiter, con el objeto de conmemorar el reinado del caído, conocido como Edad de Oro.

Estas fiestas consistían principalmente en representar la igualdad que reinaba originalmente entre los hombres. Mientras estaba vigente la celebración, se suspendía el poder de los amos sobre sus esclavos, y éstos tenían derecho a hablar y actuar con total libertad.

Saturno y su influencia suelen asociarse a la depresión y la melancolía. El origen del término 'melancolía' se encuentra, de hecho, en Hipócrates, y se mantiene en el Renacimiento, especialmente en los años dorados de la melancolía en el cultura europea, 1575-1630.

La cultura griega clásica explicaba todas las enfermedades y los cambios de temperamento o "humor" a partir de la influencia de cuatro líquidos corporales denominados "humores": la sangre, la flema, la bilis negra y la bilis amarilla. Según esta teoría de los cuatro humores propuesta por Hipócrates un exceso de sangre provocaba comportamientos hiperactivos (maníacos, en la terminología actual), mientras que el exceso de bilis negra provocaba un comportamiento abatido, apático y un manifiesto sentimiento de tristeza.


Hipócrates explicaba no sólo el comportamiento sino las propias salud y enfermedad mediante el equilibrio de estos humores en el cuerpo. Denominaba crasis al equilibrio entre ellos y llamaba crisis a la expulsión de los humores mediante procesos fisiológicos como el sudor, los vómitos, la expectoración, la orina, o las heces. El médico debía averiguar cuál era el momento "crítico" (aquel en el que se debía producir la expulsión de los malos humores) para facilitarlo mediante la aplicación de los correspondientes tratamientos.

El modelo médico griego se fundaba en las variaciones hereditarias cuya influencia determinaba la de la aparición de las diferentes enfermedades. El predominio o desequilibrio de un humor sobre los otros podía explicar un temperamento, según la teoría propuesta por Hipócrates, pero también la aparición de diferentes enfermedades; siguiendo ese modelo, los temperamentos posibles eran el sanguíneo, el colérico, el melancólico y el flemático. Hipócrates afirmaba que si el miedo y la tristeza se prolongaban, era melancolía.

A pesar de los errores de esta teoría, Hipócrates no se equivocaba completamente al relacionar los dos síntomas principales propios de los melancólicos: el temor y la tristeza. Es como consecuencia de esta tristeza que los melancólicos odian, según Hipócrates, todo lo que ven y parecen continuamente apenados y llenos de miedo, como los niños y los hombres ignorantes que tiemblan en una oscuridad profunda.


Durante la Edad Media se gestaron muchos de los simbolismos actuales sobre la depresión, como la relación entre Saturno y la melancolía. Debido a su posición orbital más lejana que Júpiter los antiguos romanos otorgaron el nombre del padre de Júpiter al planeta Saturno. Saturno (Crono) era capaz de otorgar poder y riqueza, pero sólo a cambio de la felicidad. Este mito sería notado siglos después por Sigmund Freud.

La biopsiquiatría ha llegado más lejos explicando a través de mecanismos farmacológicos cómo la interacción de determinados neurotransmisores influye en el desarrollo de múltiples trastornos mentales entre los que se encuentra la depresión. Los antidepresivos modernos y la farmacología han tenido éxito en la sociedad occidental, mayormente sobre éste padecimiento, aún a costa de la dependencia que algunos pacientes llegan a desarrollar.

La melancolía y depresión continúan, por siempre, como una de las cosas más notorias del mundo moderno.
Leer Completo ...