27 feb. 2016

A los que no les gusta lo que escribo


Los Críticos, y ejemplos personales

Cuando alguien crea algún material y lo comparte en internet u otro de los medios aún vigentes, sea uno bueno o malo en lo que hace, se topará con una constante: a todos por igual les aparecerá gente diciéndoles que su trabajo es una mierda. Por esto y aquello. Unos llegarán a presentar referencias y datos como respaldo a su argumento, y otros solo dirán que eres un pendejo, que no sabes hacer las cosas bien, que no sabes del tema del que estás hablando, etcétera.

En esta entrada no estoy hablando de los haters, trolls, o fanboys ardidos. Esos son aparte: atacan por ociosidad, porque les ardió algo que hiciste en vida real o alguna opinión o creencia tuya, o tal vez otras razones más particulares, pero siempre por joder con tu apariencia, ideas, y creaciones, y lo que te importan éstas. Todos los conocemos, ya los tengo yo en el muestrario (solo a algunos, los que fueron divertidos. Porque no cualquiera llega a la galería, eh) de HATEMAIL en éste blog. Como dije, no es sobre ellos. Pero entonces, ¿sobre quiénes?

Creo que todos conocen a los críticos en la internet. Unos profesionales y con formación, otros no. De hecho, la mayoría no. Estos no es que tengan en mente el hacer las cosas por querer ser "trolls", pero de forma involuntaria terminan viéndose como tales. Solo algunos notamos la diferencia. Pero aunque no sean trolls, no quiere decir que no desesperen de igual manera y provoquen al menos una facepalm de quienes recibimos sus comentarios. Carajo, siempre han estado ahí, y con la tecnología y comunicación se han expandido más que la Peste.

El crítico en general, aclaro, es alguien a quien respeto cuando hace las cosas con perspectiva y con justa medida. No debemos ser como esa gente que dice ser de piel gruesa, pero ataca y hace que otros ataquen a quienes les señalan errores. Muchas veces me han dicho sobre algo que he escrito aquí, o en los mini-libros que he hecho, los artículos que me han publicado en revistas impresas y virtuales: "¿Sabes? Aquí y aquí te equivocaste, y en esto no fue elaborado bien". Tanto conocidos como gente que ha pasado a visitar son testigos de que he respondido bien.

Ahora, díganme algo: ¿Qué se hace cuando alguien empieza a criticar y señalar cosas de una forma en que está "cagando fuera del hoyo", tal como se dice de forma coloquial? Alguien que en un convento de monjas quería strippers, en una fiesta de código de vestir casual te gritonea porque no fuiste de gala, que le pide comida Smörgåsbord a la fonda o taquería de la esquina. Y espero que eso que digo sea suficiente para ilustrar mi punto, porque estoy automadreándome, y más adelante verán por qué.

Para las siguientes citas textuales, que les compartiré resaltadas, necesito que usen su imaginación. Sí, quedaría mejor esto si lo hubiera hecho en un video con distintas ayudas visuales, pero, ¿qué quieren que les diga? Es lo que hay. Ni pedo, queridos lectores. Así que en cada una de las citas, necesito imaginen a esa finísima gente sentada en su lujosa sala, bebiendo té y con ropa fina, y de fondo musical mientras hablan se escucha a Vivaldi, justo así:



Y dice así:

"Los imperativos constantes se podrían matizar para dar más fluidez o utilizar un lenguaje más cauteloso al momento de sus afirmaciones. Para esto, la siguiente página web puede ser de utilidad (http://www.uefap.com/writing/feature/hedge.htm). La técnica se conoce como "hedge" y se refiere a que un autor, normalmente de escritos académicos, puede hacer uso de ella para "cubrirse" de las afirmaciones que utiliza en su argumento."

¿Quieren saber de qué era ese? Una revista hecha por estudiantes de carrera, una convocatoria donde decían recibir contribuciones de todo autor, que sencillamente debía ser sobre el tema de el amor. Lo sé, podrán decir: oye, pero de seguro dejaron claro en su convocatoria que los escritos debían ser tipo ensayo o artículo científicamente orientado, por lo tanto sí debes estructurarlo así y brindar tus referencias". Pues no, no lo decía. ¿Ven ahora lo que les decía sobre el que te quiere de traje de gala cuando lo que dijeron era código casual?

En mi respuesta les señalé eso, que en ninguna parte decía tal cosa. Y les dije de forma amable. Es más, ni para qué relatarlo de forma larga si mejor puedo también compartirles un extracto de mi correo de respuesta:

STRAUFFON: El texto es, obviamente, de opinión. Por lo tanto, no puede esperarse que quede cuadrado a un estilo específico. Y con gusto les habría podido tener algo como lo que requieren, pero les sugeriría entonces hacer una completa aclaración en sus convocatorias y dejar bien claro que no quieren que del tema central les envíen artículos de opinión o tipo relato. En efecto, el hedging está presente en escritos científicos, y en artículos periodísticos lo vemos también. Pero esto nos lleva también en círculo hacia lo mismo que les comento: por favor no digan que su fiesta es de vestimenta casual, cuando lo que esperan es incluso arriba de formal: de etiqueta o gala.

Quiero aclarar, porque sé que un correo electrónico está a merced de la forma en que el receptor lo interprete, que esto que estoy respondiendo no es en manera alguna ser hostil, ni estar resentido o con disgusto alguno. Les estoy agradecido por las ocasiones anteriores en que recibieron y publicaron lo que un servidor les envió. Reciban un saludo.


No crean que lo hice adrede, o por huevón. En verdad envié un escrito simple de opinión porque se veía que eso pedían. Si hubieran dicho que querían un ensayo o algo más serio, me habría aplicado a hacer uno formal, y hasta les diré a quiénes habría citado: a Fromm, y a Adler. Y habría desglosado el tema del amor y cuando deriva en patología social. Con mucho gusto lo habría hecho, pero CON UNA REPUTA Y CHINGADA MADRE, ¿QUÉ LES CUESTA ACLARAR CUANDO PIDAN CONTRIBUCIONES, PENDEJOS? Y antes de que pregunten el por qué de esta reacción, es porque luego de esa respuesta por correo electrónico que acabo de mostrarles (en la cual pueden ver que les hablé en buen plan), me topo con que me bloquearon de Twitter. Y son ellos quienes hablaban de seriedad. Cuando vi eso, primero me asombré, luego ya ni me fijé si hicieron lo mismo en otras redes, solo entré para dejar de seguirles en todas partes.

Pasando a los mini-libros y cuentos de su servidor, voy a empezar mostrándoles ejemplos de crítica negativa que recibí de gente a quienes les agradecí el leerme y opinar. Su crítica, aunque no es favorable, la saben hacer de una forma inteligente. El primer ejemplo lo verán AQUÍ, y el otro... mientras estoy escribiendo ando buscando en Google, y no logro hallar a la otra persona. De seguro aparte de estar bien wey para escribir, lo estoy para googlear. O tal vez lo borró, pero era un buen artículo de crítica también. ¿Se fijan en el que sí pude poner? Señala por qué no le gustó el cómo están estructurados los cuentos en general, ni los temas o mi forma de desarrollarlos. Pero lo hace bien, y de forma adecuada. Al final, queda claro que a lo mucho le gustó uno de los cuentos y ya, con respeto. Y ahí está, una de las críticas a mi mini-libro Cuentos de Humanos.

¿Y cuál es el otro lado de la moneda, el del crítico lacra? Los siguientes son unos cuantos ejemplos. Recuerden, están oyendo a Vivaldi de fondo, eh. Y como en South Park: imaginación, imaginación:

"Te veo muy interesado en lograr un ápice de semejanza a Poe en tu cuento, intento en el que fallas miserablemente. Lo precipitado de la trama no permite mas que un sinsabor al finalizar"

Si quieren saber qué cuento es ese que Don Crítico hace pedazos con sus poderosas palabras que podrían atravesar el universo y hacerle heridas de bala a Dios, se estaba refiriendo al de El Bufón, el cual es el último en el que ya les compartí: Cuentos de Humanos.

Y bien, lo que tengo por decir es: no sé en qué momento dije o escribí que intento que mis escritos sean semejantes a los del genial escritor y pilar del horror. En primera, sería imposible. Segunda: no porque uno admire a ciertos autores de renombre y de pronto escriba algo, quiere decir que estás imitándoles o creyendo que serás como ellos (algunos sí se creen eso, pero son una minoría que vive en el delirio, y no soy de esos). Y la tercera y última: sacarse eso de quién sabe donde para que sea el punto fuerte de su crítica lo vuelve un pendejo tal que espero muera de forma horrible, justo como los personajes de Poe.

Pero veamos otro (Fondo musical, nuevamente, de Vivaldi):

"Los postulados y afirmaciones que aventuras son harto temerarios y, una disculpa por decirlo, sin asomo de sustento a lo largo de tu publicación. Imagino no tendrás problema en presentar autor o texto que te valida, o al menos, al que suscribe tu argumento"

Vete a la verga, pendejo. Chúpame mis temerarias pelotas.

Otra vez menciono que no se trata de que no acepte críticas y a todas responda cagado o de forma negativa. Me han llegadode todo lo que he hecho, y muy fuertes. Pero cuando es algo así, creo que me entenderán el que lo haga. ¿Qué estaba criticando el último sujeto en cuestión? Un post DE OPINIÓN aquí en el blog. Salió igual que los de la revista. Esta gente es la que empieza mame y mame citando a mil autoridades en Física cuando ve en películas de superhéroes o en cómics alguna hazaña, son como el Schwarz y sus seguidores. Esos no entenderán jamás que no todo debe ser visto de forma compleja y se debe desmenuzar hable y hable con palabras rimbombantes creyéndose que están en la Academia de Atenas en la antiguedad. Hay cosas para las que uno relaja sus exigencias y estándares, admite la simpleza, y tan solo se ven o usan para lo que son.

Las aclaraciones sobre lo que hago y escribo

Strauffon

La simpleza y el relajar estándares y exigencias que mencioné es lo que he pedido a la hora de leer cualquier cosa que hago. ¿Por qué? Porque no vienen de un escritor profesional, no son de alguien que se dedique a esto de tiempo completo, y son para que te entretengan si es posible y en lo que te sirva o sea de provecho, estaré feliz. Algunas de las cosas que escribo sí tienen una intención o mensaje, otras son por pura mamada de diversión u ocio.

No sé si la gente que se clava en las críticas como los que les he mostrado en este post quieren que uno ponga en su About en todos lados, y en disclaimer previo de cada cosa que hace: "No soy escritor profesional, soy un idiota equis que escribe mamadas, algunas tal vez salgan bien, pero la mayoría están bien culeras". Y no les sería suficiente con eso, se los aseguro. No quiere decir que en mis conversaciones hable a lo estúpido, por supuesto. Las afirmaciones en cuestiones de mi carrera y de otros temas a los que me meta a hablar son por cosas que he leído y comparado fuentes (es solo que no me pondré a darle una bibliografía a cualquiera con quien tenga una plática informal, no mamen), y créanme que cuido la validez de las personas que leo. Por ejemplo: podrán verme respaldándome con Adler u otra autoridad en materia psicológica, pero jamás me verán citando a un life coach u otra forma de coaching coercitivo, que ni científicos ni honestos son. ¿Me explico? Ya si están de acuerdo conmigo o no es otra cosa. Claro, jamás faltará el "tus opiniones son contrarias a las mías, así que te acusaré de que eres un aficionado que no sabe nada del tema". Pero bueno, esa gente es del tipo de a un puñado por centavo.

A veces me han preguntado si fui o quise ir a talleres para escritores y demás. Sí recibí asesorías y otras cosas, hace ya mucho tiempo. Pero como dije, no me dedico a esto, y no me encuadro a lo formal o estilo definido. Si escribo un cuento, o hablo sobre un tema en alguna publicación, no esperen la adecuación y edición profesional que acostumbramos en los que sí son escritores en toda la extensión de la palabra. Recalco: soy un cabrón que escribe cosas, eso y nadamás. Un informal, el amateur a los ojos de los amateurs, como gusten. Y sí, con todo y eso aprecio a mis personajes y escritos, y a las pocas cosas que me salieron bien y que son las que más le han gustado a quienes las han leído, aunque no estén redactadas como los puristas y clavadísimos quisieran.

En ocasiones me llegaron mensajes del tipo: "Tu escrito está como si lo hubiera escrito un chavito de escuela de N años, pero lo que dijiste me sirvió". Y me da gusto el ver que haya tenido un buen efecto. También me han llegado otros que leyeron mis experiencias tristes en el amor que he compartido, diciéndome prácticamente: "Me ayudó para no cagarla de forma tan pendeja como tú". ¿Me ofendí por eso? Todo lo contrario, me causó una sonrisa de satisfacción.

Así que ahí lo tienen. Soy Alexander Strauffon, el tipo que entre otras cosas, escribe cuentos cortos que en su mayoría están pedorrones y no siguen al pie de la letra normativas y estándares de la literatura, y que tiene la loquísima idea de que escritos de opinión y posts en un blog no tienen por qué tener todos bibliografía o citas de referencia para cada párrafo. En resumen: son cosas que escribo cuando llegan a salir, lo he hecho y lo hago aún porque me gusta, y si te llega a gustar alguna de éstas te lo agradeceré. Si no, yo entenderé que te parezca mierda y vayas con los reales, profesionales, y que sí son chidos. Tan solo no hagamos más pedo de lo que debe ser sobre todo eso, por favor. Gracias Poe, gracias Vivaldi, por haber existido y ser ejemplo de lo que sí son artistas y creativos de verdad y haberles podido traer al tema en este post. Y gracias a ustedes por visitar, queridos lectores.
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21 feb. 2016

Gente que es mejor evitar en las redes sociales

Si tienes asimilado ya el hecho de que la vida es injustamente corta y todos terminamos solos de todas maneras y precipitados hacia la muerte, te darás cuenta que no tiene uno tiempo para aguantarle chingaderas a alguien idiota que no te respeta y solo te molesta, o que es contrario a tus ideas y valores. Y si el 100% de los que tienes cerca es así, el 100% debe ser mandado a la mierda. Si con eso se queda uno solo, pues una de dos: o llegarán más personas que sí valgan la pena, o si no te aguantas y abrazas la soledad con dignidad. Y aplica en todas las interacciones, a quienes ve uno en persona y a los que por estar a distancia solo se les trata en línea.

Algunas de las personas que me desagradan y mejor evito en redes sociales, son las siguientes:

Fanáticos extremos del fútbol


A esos los he borrado por docenas. Sí, aunque no lo crean, en algún momento tuve en Facebook y otras redes a miles de contactos. Luego los reduje a cientos, hasta ahora que son unas pocas decenas.

Qué flojera, en serio, verlos publique y publique cosas como "¡Gooool!", para luego andarse peleando y diciéndose cosas con otros enanos mentales en sus comentarios. Y sí, podrán decir "¿Y si le das Unfollow sin borrarlo?". Pero el pedo es que cuando viene a dejar comentario en algo que tú publicaste y tienes que ver su foto de perfil, que tiene alguna cosa futbolera. Y a ver, antes que a muchos se les reviente el asterisco del coraje, mi explicación ya está hecha: lo malo del futbol y el fanatismo.

Los Procreadores, Mombies (Mamás Zombie), y similares

Gente que abandonó a sus amigos que tanto hicieron por ellos en su vida, solo por su novedad de tener un hijo. Con eso mágicamente se les olvidó que sus camaradas les querían ver, y merecían su tiempo.

Inundan la red con sus detestables fotos y pláticas cicladas sobre sus bebés, se creen especiales y que han hecho una "creación maravillosa", un "milagro". Poco a poco ves cómo desaparece el individuo, se extingue su identidad, y en su lugar queda un hueco títere con respuestas verbales y conductas automatizadas. Ingrato, menos inteligente que cuando no tenía hijos, y ausente.

Muchos se van a emputar y a sentirse con lo dicho. A ver, les aclaro: NO ESTOY DICIENDO QUE EL 100% DE GENTE CON HIJOS SEA ASÍ. Pero si son sinceros, si no tienen vendados los ojos y ven a sus conocidos en esa misma situación, admitirán que la mayoría sí son así. He explicado en el pasado por qué me desagradan los niños y soy Childfree, pero he de reconocer que los niños no tienen la culpa, sino el mayor porcentaje de los padres y el cómo son. A fin de cuentas, padres deficientes criarán a un hijo deficiente, y somos testigos de ejemplos de eso casi todos los días.

Aquí me permito insertar una sub-clase o similar de esta misma categoría, que vienen siendo los que justifican conductas enfermizas de ámbito familiar. Y es que no solo entre los papás obsesionados con sus bebés se cuecen habas. Déjenme les cuento de un pleito que comenzó cuando una ex-compañera de la carrera publicó en Facebook una imagen, de un tipo con una playera. He aquí la imagen:


Mi comentario en su publicación fue que la actitud del tipo se traduce en: "Soy un inseguro sobreprotector machista que en vez de enseñar a mi hija a ser fuerte, inteligente e independiente, prefiero hacerla mi dizque princesa porque secretamente tengo deseos incestuosos hacia ella".

Mi opinión sobre ese tema se mantiene, pero no me desviaré, habrá tiempo de sobra para discutir el machismo y sobreprotección. El punto es que, al parecer se le llenó de arena la vagina tanto a mi conocida como a una amiga de ella. La desconocida amiga suya fue la primera en comentar: "Quisiera saber si el tipo este que comentó eso tiene hijas, de perdido".

Como si fuera un requisito para opinar o saber del tema, el tener hijas o no tener. Hasta ahi, nada fuera de lo común. El problema es que la tipa ésta, mi supuesta amiga de la facultad, contestó algo como "No tiene hijas ni está casado, y nadie lo quiere, por antisocial. Se va a morir solo, se está ganando de hecho que lo borre de mi face".

Esta ex-compañera es alguien a quien, en tiempos de estudiante, defendí de las burlas de otros por su sobrepeso y su costumbre de vestirse como si fuera delgada y sexy, su voz agudisima y estridente, y su risa otro tanto. Ante muchas de las criticas a sus espaldas, fui yo quien salio a decir que no debian ser severos ni ojetes con ella. Ahí está lo fácil que la gente olvida, y de esa gente es mejor también uno olvidarse.

Los que dicen saber debatir, pero en realidad no es así

¿Qué es lo que determina en qué lado de la línea estás, entre activismo justificado y fanatismo desagradable? Ante todo, una frase célebre muchas veces pronunciada y pocas veces meditada: "Entre los hombres como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz".

Segundo, la etiqueta adecuada al momento de debatir, la cual compartí ya en una entrada anterior y con gusto incluyo aquí nuevamente:


Puedes ser partidario o estudioso de algo, pero si recurres al enojo, gritar o no dejar hablar, presión, agresión, desprestigio y franca negación de lo que otro presenta como argumento, no puedes decir que es uno el que está mal si te deja de hablar y/o borra. Gente que sabe que estás diciendo lo correcto, y solo por molestar o por aferrarse a algo sin validez te da la contraria, puede andar por ahí de forma libre pero no estás obligado a tenerle cerca, ni agregado en listas, ni nada. Así sea alguien que conoces ya de mucho tiempo atrás. Tu derecho de filtrar es tan válido como el de ellos de seguir en su error.

Los intensos sensibles clavados con una ideología o movimiento

Me acuerdo de cierta chica hipster bloguera con quien llegué a llevarme bien y confiarle cosas, con quien también llegué a ir a la cineteca e incluso a su casa cuando apenas la conocí, que fue cuando le compré una guitarra que tenía en venta, para otra persona. Me cayó bien porque coincidiamos en varios gustos de cultura pop. Dejó de hablarme por no compartir o validar sus opiniones radicales y hostiles basadas en el mal concepto de lo que el feminismo es en la actualidad, además de acusarme (este tipo de gente invariablemente se vuelve paranoica) de haberle ido a dejar comentarios anónimos de ataque, llamándola feminazi.

¿Qué necesidad habría? De haberlos querido dejar, lo habría hecho sin esconderme. Además, ya tenía a otros comentándole cosas similares antes, pero de forma conveniente pareció haber olvidado eso. Luego me acusó también de que yo lo único que quería era acostarme con ella, cuando en realidad sí la consideraba una amiga y hasta le confié algunas cosas. En retrospectiva, pienso que de haber seguido teniendo trato con ella, habría alucinado aún más cosas y me habría acusado de más. No digo que no es que no me atrajera o que fuera falso lo de querer acostarme con ella, pero jamás anduve lanzándomele encima ni queriéndola forzar ni mucho menos. Una vez que dejó en claro que éramos solo amigos, ese era el trato que le daba. De hecho desde que me dijo que no quería ninguna aventura y tenía su novio y etcétera (que por cierto, jamás conocí al novio en persona, solo veía sus publicaciones, pero se veía que era un cuate chido y que le tenía mucha paciencia), le respeté por completo, y ella lo sabe. Pero bueno, hacerle valorar o siquiera recordar cosas así a una de esas personas sería toda una hazaña.

Alguien clavado con un movimiento o corriente social, de una identidad tan débil que tiene que seguir de forma ciega los preceptos de los de dicho movimiento, no es diferente de un fanático religioso o sectario. No le critiques ni tantito su ideología o su proceder, no le señales la falta de lógica o la falta de armonía y respeto en que están incurriendo, porque va a echar pestes de ti. Y te acusará de cosas que no haces o no eres, se valdrá de tergiversaciones si surge algún desacuerdo entre ustedes, y siempre se cobijará en el razonamiento: "Yo sigo esta causa noble que es el (INSERTAR AQUÍ: feminismo, veganismo, etc), y tú estás contaminado y con los ojos cerrados".

Procederá luego a acusarte de lo que le de la gana. Malabaristas de falacias en verdad. Ya es uno el de la culpa si decide quedarse cerca de ellos. A la chica de la que acabo de hablar jamás le intenté dirigir la palabra de nuevo, y he aplicado lo mismo con gente similar que me he topado luego. No hay que aguantarles a esos intensos sus berrinches e imposiciones, no importa si es feminista, de política de izquierda o derecha, animalista, o lo que sea.

Los que abusan de la inválida excusa "ES QUE INTERNET NO ES EL MUNDO REAL"

Vamos aclarando algo: una red social, la que sea, es un medio de comunicación. No es un juego RPG (role-play) para andar diciendo que no es parte de la vida real. Es como decir "lo que he dicho en papel o por teléfono no fue en persona, por lo tanto no cuenta como real".

El hecho de que en vez de Juan Pérez, el individuo se haga llamar DarkPriest666 en redes no le exime de las consecuencias de lo que hace. Y si es su mente quien está dictando qué escribir en el teclado, ¿cómo decir que es un mundo de fantasía?

Las redes como Facebook, Twitter, etcétera; son regidas por algo que se observa de igual forma en el mundo del contacto personal directo: algunos son mentirosos, y otros son sinceros. Pero están siendo, a fin de cuentas, ellos mismos. Y en muchos casos es más real quien se expresa a través de ellas, por la libertad que la internet confiere al deseoso de dejar salir sus opiniones.

Por ello no dejará de parecerme absurdo lo que muchos hacen, de escudarse con eso. O también, otra cosa que en algunos Youtubbers de muchos seguidores se puede ver: para no afrontar consecuencias de sus opiniones en video, se refugian con advertencias como "FULANITO ES UN PERSONAJE Y LO QUE DIGA NO DEBE SER TOMADO SERIAMENTE"

Vaya forma de echar por tierra la validez que sus observaciones pudieran llegar a tener. Qué miedo el suyo a decir "Sí, ese es en realidad mi sentir respecto al tema hablado". Pero vaya, esa forma de tirar la piedra y esconder la mano en la modalidad "yo advertí que esto no es real, soy un personaje y por lo tanto no es asi"

Es algo a lo que me he opuesto, y me ha ganado discusiones como otros tantos temas. En mi ser marco la diferencia. Yo SOY Alexander Strauffon, tan válido como el nombre oficial en mis identificaciones. Y lo que aquí en este blog he opinado sobre lo que sea; es tan real como el hecho de que pienso, respiro, y vivo mientras escribo estas palabras. Los que no pueden admitir esto, válgame, da miedo siquiera confiarles algo trivial. Por supuesto que también se espera cierto sentido común para diferenciar cuando algo es dicho en broma o con sarcasmo, o cuando es parte de algún ejercicio ficticio. Pero de ahí a cosas como sugerir que no soy responsable de nada de lo que digo online porque "solo soy un personaje" hay un mar de distancia, y me desagrada que haya quienes se manejen así.

Los incumplidos y ausentes a conveniencia


Dicen que harán algo, y no lo hacen. Se sordean en cosas clave, evidenciando que te mienten en mucho de lo que te dicen, y/o que no te respetan. Y te tienen ahí para hablarte solo por si se les ofrece algo. Si no, te dejarán en visto. No te responderán. O lo harán con mentiras.

Los que te hagan pasar cosas así, mándalos a la mierda, no lo dudes. En especial si es gente a la que ya no tratas o ves en persona, lo cual llega a ser muchas veces la mayoría de contactos que tiene uno agregados.

...

Recuerden hacer sus depuraciones de contactos y no dejar que les arrastren a pleitos o "debates" que no llevan a nada y donde no hay ganancia para ustedes. ¡Quítense esas garrapatas virtuales, por favor!

Y tú, lector: ¿Haces depuraciones de contactos? ¡Saludos!
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3 feb. 2016

Costumbres molestas de la gente durante la comida


Estar en paz al realizar cualquier actividad es importante, sobre todo si se trata de cagar, coger, y comer. Ah, pero como los imprudentes y cagantes no faltan, están listos para hacer algo que le incomode a uno y le impida disfrutar en paz. Y en cuanto a la comida, hay aquí algunas costumbres y conductas de otros que odio que hagan cerca de mi mientras estoy comiendo:

El del trabajo que va a preguntarte cosas a hora de comida

Esto pasa más en el Mundo Godinez. O sea, en las oficinas, el ambiente laboral de cuello blanco. Estás en chinga durante la primera parte del día, llega tu hora de comida, y cuando ya estás listo para tragar y beber y relajarte tantito, llega el hijo de su puta madre ahi contigo: "Oye disculpa, pero es que fíjate que Fulano de Tal, y el documento tal, y el reporte tal".

Lo peor es que si se analiza, nunca es algo que en realidad sea urgente. Siempre es algo que quieren hecho ya no porque sea crítico, sino porque no quieren que algún viejo rico culero (ya sea un jefe mayor, o un cliente) termine haciendo su berrinche. Y bien pueden arreglarlo ellos si se esmeran. Pero como son un montón de grises autómatas sin vida, dan por sentado que eres una máquina, que al ir a comer eres como un smartphone conectado con el cargador, y que no hay pedo si te interrumpen eso porque a fin de cuentas algo de batería te ha de quedar.

Ah, y aunque te salgas de la oficina a algún lugar cercano a comer, no te libras de esos cagantes. Porque lo que hacen es llamarte al celular.

El ignorante supersticioso con cosas de la mesa

Un mal que hasta estos días predomina es la asociación de comida y supersticiones. Si bien te va, te topas solo al tipo promedio que tiene esa creencia idiota de la sal. Ya saben, que le pides el salero o él te lo pide a ti, y para nada debe darse directamente de una mano a otra según él, porque eso es "de mala suerte". La mala suerte es que haya gente como esa, y uno los tenga que aguantar cerca.

Otros tienen costumbres más raras e insoportables que solo las comprendo y respeto si se trata de un factor psicológico ya identificado y/o diagnosticado por un profesional. Pero cuando no, prefiero incluso alejarme de esa mesa. Sobre todo alejarme de aquella costumbre supersticiosa sobre comida más castrosa de todas: los que rezan para dar gracias; y algunos hasta quieren que todos se tomen de las manos.

La parejita que está fajando casi tragándose en la mesa

Me acuerdo de una pareja que conocí hace ya muchos años. Que de hecho cuando cortaron terminé yo teniendo algo con la chica por un tiempo, hasta que me mandó a la mierda porque se fastidió de mi. Pero bueno, ese es otro tema. El hecho es que cuando ellos eran novios, y con todo y que la chica me parecía (obvio) de buen ver, era bastante desagradable que al estar comiendo en algún lugar, un restaurante o carne asada o lo que fuera, estuvieran los dos frente a mi o a un lado fajando de forma exhibicionista.

¿Han visto a esas parejas que no se miden y entre el beso y el lenguetazo de repente dejan los hilitos de baba cuando separan las bocas por un momento? Bueno, eran de esos. No mames, si tan caliente estás, no vayas a la tragadera y vete al motel. Y ya que te hagas descargado al punto que no quiere uno nada de eso de momento, ahora sí ve con los amigos. Incluso ayudará a tu apetito. Coño. En serio, no sean así.

El del tema trágico personal a cada rato

Ah, antes de que se piense que soy un culero, no es que diga que no deba hablarse de algo íntimo que afecta a tu amigo durante la comida. Muchas veces es el mejor momento. Yo mismo lo hago, y también escucho con gusto a quienes me cuentan sus cosas. Pero al que me refiero en esta categoría no es al que cuenta este tipo de cosas de vez en cuando, sino la persona que SIEMPRE, todos los días trae su tragedia y hasta el llanto a la mesa.

Hace muchos años, en uno de mis primeros trabajos, conocí a una chava que hacía eso. Tenía una relación disfuncional con un patán que le hacía escenitas y la zarandeaba y estaba al borde de llegar a una golpiza propiamente. Habían tenido ya escenas de los papás de la chava corriéndolo, una patrulla de la policía interviniendo en uno de sus pleitos a media calle, y otras cosas. ¿Cómo sé y recuerdo todo esto? Porque la infeliz lo platicaba TODO el día durante el turno de trabajo, y la hora de comida era algo asi como la Premier, la Feature Presentation de la más nueva ojetez del imbécil del novio.

Lo anterior venía con llanto, con las otras viejas del trabajo acercándose a abrazarla, y la repetición por MILÉSIMA vez de los mismos consejos, los cuales por supuesto no iba a acatar. Yo que usualmente no me llevo de forma tan íntima con compañeros de trabajo y en la mayoría de los lugares he sido de comer solo o nadamás con otra persona, en ese trabajo sí me llevaba muy bien con todo el equipo y comíamos juntos. Pero al contratar a esa mona y volverse una vampira de atención y lástima, el ambiente era tan desagradable y pesado a la hora de la comida, que terminé ya comiendo solo a diferentes horas.

El ladrón pica-comidas

Éste, en mi opinión, es el peor. Y la razón de que muchas veces tenga que quedar yo como el enojón y el ojete.

¿Recuerdan el capítulo de Friends en el que Joey dice lo molesto que es que le agarren su comida? Joey doesn't share food!; pues bueno, yo soy de la misma opinión.

Me emputa en serio que le dices a la otra persona, sea quien sea: "Pide con confianza, dime qué quieres" y te dice que no tiene hambre. Le insistes, le dices que mínimo alguna cosa pequeña, y dice que en serio no. Pero cuando ya tienes tu deliciosa comida y estás por devorarla, esa pinche alimaña humana piensa "Ah, está muy feliz. Deja le invado, le CONTAMINO, le DESTRUYO su platillo y su experiencia" y te sale con que quiere "nadamás una mordidita", o peor aún, mete los dedotes sin siquiera preguntarte.

Por múltiples razones, odio que lo hagan y digo que no. De igual manera, no quiero que me ofrezcan de lo suyo, aunque lo hagan nunca agarro del plato de otros.

Si eres uno de los que tiene esa costumbre, espero pierdas todos los dientes y aparte algo le suceda a tus papilas gustativas, y pierdas por completo el sentido del gusto. Lo mereces. No es que tengas hambre a la mera hora, lo que quieres es joder. Te gusta desestabilizar. Si ya dijiste que no querías nada, no estés chingando y deja comer en paz. Ese platillo NO es tuyo, ni una pizca de él. Punto.

¿Y a ti, lector? ¿Qué tipo de gente te incomoda a la mesa mientras comes?
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