23 nov. 2019

Los posts y recuerdos que se perdieron


Todos tienen una historia de algún mensaje que enviaron o algo dicho de lo que luego se arrepintieron, pero también puede ser a la inversa: haber borrado o destruído algo sin dejar rastro alguno para recuperarlo, que ya que lo piensas al pasar el tiempo, no era para haberlo hecho. Y qué decir de aquellas cosas que borraste o tiraste a la basura por accidente, y que no puedes recobrar tampoco.

Y de eso me acordaba ahora, al respecto de mis posts en mi blog. Como espacio personal que es, había montón de cosas en él desde que tenía menos años y estaba aún en la escuela (con todos los dramas que eso implicaba). Y por el motivo tanto de borrados impulsivos como de accidentales, tengo menos escritos aqui a pesar de tener el suficiente tiempo de existir para que fueran muchos más.

Los que por disgusto borré fueron los hechos por otra gente y publicados aquí. Como ya otras veces he explicado, sobre todo al reseñar cuando el blog cumplía un año más, al principio éramos dos hombres y una mujer como autores publicando, una forma de emular a quienes me inspiraron a abrir el blog, el equipo de El Phineas. Cuando no terminó bien la relación con los otros dos autores, también se fueron sus escritos, sin conservar un respaldo. Algunos eran buenos, tal vez deberían haberse quedado ahí.

También están los que borré tal vez no tanto por enojo o impulsivo sino por un frío cálculo de cómo se veían al paso del tiempo: los relativos a una exnovia en particular, con quien estuve ya cuando estaba por finalizar la carrera en la universidad. La mitad de esos posts eran sobre cuánto la adoraba, y los otros del dolor que sentía de que me hubiera dejado. Como ya dije, al paso del tiempo, consideré el cómo hacían que se viera el espacio (y cómo me hacían ver a mí, por qué no decirlo), y una noche decidí borrarlos. De esos sí no creo que debería haberse quedado ninguno. Creo que de esa relación, como en cualquiera, lo que merece recordarse está en la mente de los dos que estuvieron en ella. Y bueno, tal vez de quienes los estiman y estuvieron cerca durante ese tiempo. Y nada más.

Luego están los que pensé que o daban la impresión equivocada o, por qué no decirlo tal cual, asustarían a algunos sin tener por qué. Esos sí creo que no debí borrar, ya que después de todo seguían o asustándose o malinterpretando algo dicho o hecho por mi. Entre esos posts perdidos estaban el de "Guía sobre cómo suicidarte con éxito", "Cómo puedes matar a alguien y salirte con la tuya", "La Blasfemia no es para un día, es para todos" (incluía el lanzar dos condones míos usados a un Cristo en la pared), entre otros. Hay unos de ese estilo pero más absurdos que sí están por ahí, con contenido o contexto ofensivo para algunos, e incluso los escuetos en cuanto a mensaje, y no obstante, esos sí se salvaron. Ni modo.

Lo último, lo del borrado por accidente, fue por una estupidez y nadamás. De pronto al estar haciendo una de esas limpiezas, dejé marcado o palomeado por error varias que solo me había metido a ver pero no era mi intención borrar. Al dar clic a Eliminar con las 3 o 4 que sí había escogido en verdad, se fueron junto con ellas otras (muchas) más que no debían. Y ni modo, no las pude rescatar. Si acaso había un modo para recuperarlas, no lo pude averiguar en ese entonces.

El recordar todo eso me hizo a su vez acordarme de las veces que tiré cosas, objetos y recuerdos físicos, que tenían que ver con una ex, o con antiguas amistades o simples conocidos. Y sobre cuáles si valía la pena haberlo hecho y cuáles tal vez no.

¿Y tú, lector? ¿Qué objetos o recuerdos dejaste ir por cualquiera que fuera la razón? ¿Sí debían irse, o piensas ahora que no?
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3 nov. 2019

El Poser convertido en Cristiano Renacido


Hay un individuo que varios años atrás aprecié como a un hermano. Por lo general me limito a recordar a esas amistades rotas y defectuosas del pasado en bromas, o cuando algún relato que les involucra sale de pronto en algún lado. Y así pasó que me vine dando cuenta de en qué pasos anda en el presente ese sujeto que, ¿por qué no decirlo?, en otro tiempo fue buena onda y chido, y la pasaba uno bien conviviendo con él.

Cuando conocí al poser en cuestión, era porque me gustaba su hermana. Éramos vecinos. Luego de algunos intentos, quedó claro que la chica no quería ni que la acompañara a la esquina. En fin, ya que empecé a platicar más con él, hasta nos daba risa la forma en que su hermana me había dicho de manera fría y cortante: "Es que no eres mi tipo". Tiempo después hasta la arremedábamos, y bueno, de ahí para adelante es cuando nos empezamos a juntar.

El cuate tuvo la suerte de salir carita y con un pegue similar al que tenía su hermana entre los hombres. Además, aunque no es muy culto o de gusto por la cultura, sí sabía de música y tenía sentido del humor. Era de esos escandalosos con necesidad de atención a un nivel histriónico en sus esfuerzos por tener el reflector de la atención dirigido solo hacia su persona, pero ese no era el problema. El asunto era lo poser que era, posiblemente el más poser que me he topado en mi vida.

Y no crean que exagero; durante el tiempo que le conocí pude darme cuenta que el cabrón es alguien vacío sin una identidad sólida o fija. Inestable a más no poder. No soy desconsiderado o culero como para poner aquí antecedentes de su vida personal o algo más íntimo, porque ante todo tengo más valores y respeto que él y toda la gente con la que se junta, y de todos modos no haría falta. Basta con contarles solo algunas de esas actividades o aficiones que para él eran identidades asumidas con las que se obsesionaba: guitarrista, vigoréxico de gimnasio, peleador de artes marciales mixtas (MMA), ciclista "pro", y lo más reciente: el cristiano renacido, o born again christian. Y lo que le ganó el adjetivo es que incluso en cada una de esas aficiones, "mutaba" sin previo aviso. De algún tiempo cuando estaba chavo y decía dizque estar haciéndose metalerillo, de pronto no, resulta que era más "alterno". Luego ahí traía su carro con bocinas violatímpanos con reggaeton (cuando empezó con eso y me tocó subirme no lo podía creer, y el wey solo atinó a dar una explicación toda genérica haciéndose el gracioso). Y eso por nombrar ejemplos al azar; en TODAS sus obsesiones tuvo sus sub-identidades poser, por decirle de alguna manera.

Cada una de esas aficiones en las que se metía venía acompañada de estar hablando de eso al punto del hartazgo. Casi hacía que le sangraran los oídos a uno de estar duro y dale con lo mismo. Cuando era el gym, llegaba y era oír sin parar: "Hoy levanté tantos kilos, nombre wey ya estoy bien inflado, uta no viste hoy fulano levantó tanto pero yo puedo levantar ya al mundo como Atlas". Lo mismo con las otras, y ni qué decir de sus redes sociales, tapizadas de fotos sobre la obsesión en turno. En otro tiempo le consecuentaba (y no solo yo, también uno que otro wey con quien se llegó a juntar) porque fuera de esos detalles, lo pasábamos bien echándonos unas cheves, yendo a conciertos, y lo que fuera.

Pero todo defecto tiene una particularidad: el tiempo lo intensifica. Y vaya que aquí no fue la excepción. Ya en un punto donde era más insufrible que nunca, coincidió que llegó a mi casa a buscarlo de forma encabronada y acalorada cierta persona que jamás dejaba de andarlo buscando de forma asfixiante, dicha persona ya en otro tiempo hasta llamaba a mi casa buscándolo cuando ahi ni estaba, y otras cosas que hacian que me fuera repelente en extremo. Y esa vez le dije al wey este mientras que ella le gritaba afuera: "Que ni se le ocurra meterse, porque en buen plan te digo, le llamo a la policía y que ellos traten con ella, ya estoy hasta la madre". Eso bastó para que el señor Don Camaleón de Gustos e Identidad se hiciera el ofendido y se enojara conmigo (en vez de con la persona asfixiante yendo a molestar a casa de su amigo, ¿cómo ven?), y ahí quedó. Y si no era él quien admitía ser quien se había equivocado, no iba a andarle buscando yo. Me tenía ya cansado por las otras cosas, de por sí.

Me voy topando hace poco con la novedad de que ahora es, como comenté antes, un cristiano renacido. O según, porque como ya les dije, para este wey los gustos y causas son como los calzones. Y me topé unos videos suyos donde dije "no mames", y me reí por un rato ante la falsedad y el absurdo extremo, como suelen ser los cristianos protestantes de casi todas las denominaciones. De hecho vi que está afiliado a una comunidad cristiana muy particular de aquí que es notoria por, como suelen ser, su doble moral y el doble discurso acompañado de una avaricia y manipulación tan obvias que solo un débil con el cerebro lavado no lo notaría. Y bueno, ahí está este cuate con otro tipo igual, hable y hable de que si Jesús esto, Jesús lo otro. Estallé en carcajadas en un momento en particular se avienta el wey la ocurrencia de decir que están batallando con el tráfico al ir en el carro mientras graban, que hay cierto congestionamiento, pero que "nada que Cristo no pueda remediar", jajajajaja. No mamen, ya a Jesús lo redujeron a agente de tránsito, al parecer. ¿Qué tal mejor usar lo que tengas de inteligencia para planear mejor tus rutas y tiempos, oh tremendísimo, soberano, imperdonable... ah carajo, es que en serio que no logro encontrar un adjetivo lo bastante intenso.

Peor aún, y es lo que me hizo decidirme a hablar de esto: no faltan los que entran en contacto con ellos y se la creen. Qué huevos de cabrón el andar jugándole de repente al creyente iluminado, y de pronto dando tantito el salto hacia el papel de "joven predicador". Porque justo esa pose es la que agarra, el wey. Y carajo, era como para recordarle vida y milagros de Don Poser, atestiguadas y/o comprobadas por el que ahora escribe esto. Hipocresía de un ciego diciéndole a otros ciegos que él sí puede ver. El fanatismo cristiano, y en particular el de los born again christians es como el herpes: se transmite de forma fácil aunque en apariencia a veces no sea notorio, y es algo que hay que aislar e impedir que se extienda, y de ser posible, prevenir desde un inicio. Ah, como esos que suelen traer entre sus filas contando su historia triste. Al parecer ya a los drogadictos y malandros hay que decirles "pre-cristianos", porque entre esa gente que hasta se llega a aproximar a ti queriéndote convertir de repente sale el wey queriéndote manipular con su historia de que él antes era malandro y escuchaba metal y bla bla, y a continuación te quiere decir qué cosas de las que te gustan debes dejar, e irte de borrego allá con ellos. Me acuerdo de uno que mandé a la mierda cuando era adolescente, que me salió con eso. Le dije: "Sabes qué compadre, con todo respeto, si tú la cagaste y andabas haciendo mierda y media, no es que yo ande cagándola igual solo por la música que escucho o qué películas y libros me gustan, y ya no me hables, no somos amigos ni nada". Lo gracioso es que fue en una reunión-comida de un excompañero de secundaria, el único cristiano con quien me he juntado y que ha sido mi camarada. Después se enojó el wey de que hubiera mandado a la mierda así a su chango amaestrado de exhibición que traían ahí los de su iglesia, pero pues ni modo.

Volviendo al poser luego de ese breve desvío, incluso puedo anticipar que terminará leyendo esto. Y de ser así, lo que puedo decir sin miramientos es que esto no es algo escrito de forma hostil, sino con tristeza. Tal vez solo un poco por él, pero más por aquellos a quienes ya haya contaminado con esa falsedad. Es una época en que tanto lo conservador como lo así llamado liberal se comprobó ya que es la misma podredumbre, y estas iglesias y comunidades de corte cristiano protestante buscan sostenerse en este huracán ideológico de nuestros días y lograr incluso fortalecerse cuando llegue a su fin. No será así. Y bueno, en cuanto al poser, no me sorprenderá al rato toparme con la noticia de que ahora cambió a ser un budista vegano, o que luego resulta ser un hippie wicca, y así hasta el infinito. Si estás leyendo esto: qué reprobable es que, sabiendo desde hace mucho lo que esas iglesias y grupos explotadores hacen con la gente al inculcarles solo amor a la ignorancia, al sometimiento, y a la culpabilidad para sacarles dinero, ahora andes ahí no solo de miembro sino queriendo ser un aliado activo en sus estafas. No es a Jesús ni otra divinidad lo que necesitas, mi buen. Tampoco un uniforme o trofeos, o insignias de "pertenezco a tal club". Lo que necesitas, y de forma urgente, es tomar terapia, y de paso, ver si desarrollas valores y madurez verdaderos y por cuenta propia, no por fantasías elaboradas o por grupos de gente diciendo sí a todo sin pensar.
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