Discutir con esos weyes que parecen pacientes lobotomizados que se consideran castristas o chavistas es una pérdida de tiempo. Suelen ser personas que no toleran ser corregidos, aún cuando es notable que se hallen en un error sobre algo. Para muestra, un extracto de una respuesta que me dio un supuesto chavista en cierta ocasión, cuando se había quedado ya sin argumentos, y encima hablando de una forma que solo podemos llamar desastrosa:
Alexander:
Me Vale MAdre Como Chingados Se Escriban las Palabras...
Tendrias que estar muy pendejo o muy Mongol para andar como Nena Mimada
corrigiendo cosas que ni al caso...
te quejas de que el resto de la gente no comulga con tu ideario politico
digno de una novela distopica de ciencia ficcion, cuando en realidad
demuestras que lo que tienes de idieario lo tienes de astronauta.(si, wey
idieario, sino te gusta metete la punta del asta bandera del Campo marte por
el Q-Lo).
Mejor Chupale el Pito a Ron Jeremy, parece que eso te sale muy bien (segun). Y si aun no te satisfaces del todo, con una mano metele el dedo en el
culo a RonJerey y elPulgar de la otra mano meteelo por el tuyo.
(y no wey, no lo hecho, lo digo para que de perdido te desapendejes de tanta
sandes de niño popis).
Jajaja. "Me vale madre cómo se escriban las palabras", la esencia de un dizque revolucionario o activista de internet. En verdad que esta gente es única. La pendejez que emanan es comparable en su magnitud con lo grande que es el Universo mismo.
¿Saben lo irritante sobre todo esto? Que cada vez más hay tipos que justifican su borreguismo e ignorancia inherentes, diciéndose luchadores, pertenecientes a un movimiento revolucionario X, cuando lo que harían es mearse en los calzones al tener que estar verdaderamente en la trinchera.
No, mentecitas simples. Nada de "Socialismo o Muerte" y esas pendejadas. Ya estuvo bueno. Hugo Chávez, Fidel Castro, y demás engendros son una desgracia para el planeta. Asesinos, tiranos opresores que han hecho daño ya a demasiada gente, mientras un montón de pendejetes con vendas en los ojos todavía se atreven a aplaudirles.
Todo aquel que se convierte en zombie de determinada corriente o ideología sin jamás detenerse a analizarla y cuestionar algunos de sus puntos bajo un análisis objetivo, simplemente merece morir. Pero siéntanse contentos, pues sí forman parte de un ejército, y es el más grande que existe en el mundo moderno: el ejército de los pendejos.








