Este hombre se autoproclama divulgador de la ciencia. El problema es que, como muchos, es alguien que toma esa causa y bandera como método sublimado para dejar salir su hostilidad, su afán de ofender y atacar. ¿A quiénes? El blanco de sus ofensas y burlas públicas es el amplio espectro de quienes se dedican a las ciencias sociales.
Ciencia, filosofía, y conocimiento no deben ser excluyentes, y quienes se declaren divulgadores deben hacerles compatibles obteniendo lo útil y aplicable de éstas. Si no es así, ¿qué les motiva a formar grupos de nombres llamativos y continuamente descalificar a otros?
Es una conducta sectaria más que genuinamente apegada a la instrucción. "Schwarz y su pandilla", una cierta cantidad de gente que incluso cuando están en desacuerdo con él se lo callan por quedar bien, listos para atacar e insultar a todos los que no están 100% de acuerdo con lo que llama su "círculo escéptico".
La causa que se defiende no justifica que dejes salir tus vicios de conducta. Se preguntarán si lo que clama representar vale la pena, y la respuesta es sí. La magufería pseudocientífica hace enorme daño al mundo, más cuando induce a dejar de lado lo que sí es efectivo y probado. Pero éste señor dio cruzó la linea al decidir que no iba a batallar, y que mejor a toda carrera o disciplina de corte filosófico-social están igual.
En pocas palabras, que quien es de Letras, Sociología, etc, él y sus adeptos le consideran lo mismo que un brujo echacartas, un ufólogo alterador de videos, o un homeopata New Age de los que le dicen a la gente que no vayan con el médico porque "la medicina alópata es mala" y otras mentiras que rayan en el delito.
La primera vez que compartí mi post sobre ciencia y filosofía, la hizo menos con una actitud nada madura ni respetuosa; se puso mamerto en verdad. No le dije nada, hasta contesté cortésmente. Contrario a lo que muchos piensan, no soy alguien que salte al pleito a la primera provocación. Actué de forma pacífica el tiempo suficiente pidiéndole la misma cortesía, cosa que rehusó. Aclaro que entre mis conocidos hay gente que ya les tocó´también recibir las hostiles palabras de Schwarz respaldado por quienes trae a sus espaldas.
Pero esta ocasión lo vi echándole mierda a morir a otra persona. Entré con un comentario tranquilo a tono de broma buscando aminorar el afán inquisidor de éste y sus "tropas", y empezó a atacarme a mi. Así como es él, un presumido y amargado hablador.
Así que empecé a contestarle, ya que al parecer no quería ser razonable ni respetuoso. Y está acostumbrado a que con su cara gruñona con ojos del Perro Droopy espanta a la mayoría, o por sus premios sin mayor peso y trascendencia (listados también en su Wikipedia) y su trayectoria profesional maquillada y exagerada, cual joyería de fantasía, apantallen a la mayoría. En mi caso no sucede así, y no puedo entender como alguien con una pizca de inteligencia considere respetable a ese hombre. En efecto, Mauricio José Schwarz es a los divulgadores científicos lo que C.C. Sánchez es a la literatura.
Lo que da risa es que segun el es vocero de la ciencia, el extraordinario paladín que tiene siempre una opinión sobre todo (o contra todo, más bien) ¿y que es? un chaquetero equis, medio reportero, medio fotografo, etcétera. Un escritor de mediana calidad, al igual que en su desempeño en los otros oficios mencionados.
Un hombre que cuando quiere, es de "izquierda" en cuestiones políticas, pasando luego a ser de derecha cuando conviene. Afecto a cambiar de devoción patriótica también. Alguien que ante su obvia falta de talento sobresaliente propio, decidió sumarse a alguna causa (como otros hacen con una religión, equipo, pandilla) y hacer que el grueso de los números y la exageración de sus actividades haga parecer grande algo que en realidad es minúsculo.
Para él, los filosófos, sociólogos, diseñadores y artistas, trabajadores sociales, etc; deberíamos ser silenciados y no opinar. Casi nos quiere en un campo de concentracion.
Me llamó cobarde en un comentario público, y creyó que se lo había borrado. Como puede ver quien lo desee, nunca borré dicho comentario. Sigue ahí. Se lo dije, y él dijo haberlo entendido. Y cuál es mi sorpresa, cuando me hacen saber que de todos modos fue a inventar que se lo había borrado, para que vieran sus contactos y paleros y le dieran palmaditas en la espalda, para luego echar veneno contra éste su servidor que aquí escribe. Para quedar bien con él, por supuesto.
Si eres alguien que se considera verdadero intelectual, y/o divulgador, recuerda que el verdadero hombre dedicado al saber muestra su repertorio y expone sus posturas y debates o puntos contrarios con sencillez, profesionalismo, y respeto. Si no, y lo haces solo por insultar continuamente todo aquello que no cuadra 100% a ti, no eres diferente a quienes se valen de otras excusas (religión, patria, dinero) para agredir masivamente a sus semejantes.
Jamás adoren ídolos de barro como a ése, aún si adornan con lenguaje técnico y elaborado y una actitud sobrada buscando apantallar. No hay diferencia entre ellos y un líder fanático religioso o politiquero más interesado en la atención y en poder joder gente que en realmente defender con madurez y humildad los principios que muchos respaldan.
Los hombres sabios, los pensadores e investigadores que a través de la historia cambiaron para bien el saber de lo que nos rodea fueron más de acción, de hechos, que de palabras pretenciosas y exhibicionismo, como éste tipo y quienes le aplauden. Ahí está su hombre que tanto entiende de cosas complejas... un fracaso en lo elemental, lo razonable, y a fin de cuentas lo humano.
Y nunca me quedaré callado sumisamente ante ese tipo de gente.





















