Informó que hasta el momento no se tiene ubicada exactamente a la persona que ayudó a dar con el paradero de la bebé y su plagiaria María Victoria Quezada Silva, quien fue capturada en su casa en la colonia Villas de San Martín en Escobedo.
“La información que tengo es que es una voz femenina la que habló a la comandancia de la ministerial en el municipio de Escobedo, estamos tratando de localizarla para ver si hoy en el transcurso de la tarde podemos estar entregando (la recompensa) a esta persona, sólo queremos ver que se trate de la misma persona”, explicó.
Aún si no son de Monterrey Nuevo León, seguramente habrán visto en las noticias en México el circo mediático en torno al caso de la bebé Amanda (lo pasaron en todas partes), quien fuera plagiada por la mujer quien recientemente fue ya capturada. El tema escuchado hoy en toda conversación era: "Ya encontraron a la bebé".
Es un motivo de alegría, dicen muchos. Y en efecto, el hecho de recuperar a un menor perdido es una ganancia. Lo que ofende es la forma en que todos, incluyendo el propio padre, se dedicaron más a llamar la atención y a hacer pedo y medio para ganar simpatía y rating a la par.
Esa coreografía de desmayos y frases ensayadas por parte del padre lo hacian parecer más un tipo queriendo disfrutar sus minutos de fama, que alguien concretamente orientado a recuperar a su hija. Los medios sacaron provecho al asunto, teniendo a la gente pendiente (más por morbo que por genuina empatía), y como toque final, hasta que se habla de una recompensa es que alguien decide dar la ubicación de la criminal.
Yo quisiera saber, ahorita que todos pintan el cuadro como si en Monterrey fuera todo solidaridad y amor, tomados de las manos y cantando shalala, si de la misma forma se esforzarán por socorrer a los otros chingos de infantes que son víctimas de maltrato y/o explotación.
Ahora mismo varios niños viven en la mierda, bajo el dominio de padres más mierdas aún. ¿Dónde están esas cámaras de televisión, para exponerlos? En las colonias pobres del área metropolitana, abusan sexualmente de niños, les hacen consumir drogas, y acaban orientados a la vida del delito también.
Jódanse todos los que hablan de su supuesta "solidaridad". Si no se hubiera hablado de una recompensa, la niña estaría perdida por siempre. Si no hubiera presión por los voraces medios de comunicación, a la policia le habría importado un carajo. Y de no haberse recuperado a la niña, el dizque dolido padre ya habría buscado la forma de comercializar su público tormento, seguramente.
Qué bueno que recuperaron a la bebé. Los que deberían desaparecer para siempre son otros.











