Muchos creen que el concepto de ser independiente significa simplemente ya no vivir en la casa paterna. Gran error; si es que vives en cualquier lugar, pero tienes que soportar las costumbres, exigencias, y necedades de otra persona sin poder hacer mucho ya que también vive ahí, oh sorpresa, estás a mucha distancia de conocer lo que la verdadera independencia es.
Ah, claro, no faltará quien diga "Es que se tienen que hacer sacrificios, tienes que saber ceder". Disculpa, oh personita ingenua, pero el hecho de que eso sea lo que comunmente se ve no lo convierte en lo correcto. Y quienes ceden continuamente no son los que ganan. Una cosa es establecer acuerdos y gustos comunes, y otra es ser alguien que va doblándose poco a poco a tolerar a una pareja que le necea por cuándo y cómo quiere las cosas, un montón de hijos que reciben mucho y aun asi no te respetan, y tanto más.
En ocasiones debe uno soportar cosas y gente en el trabajo, y también peculiaridades en redes sociales, pero cuando en la propia casa de uno no se puede estar en santa paz, hay un problema. Y vuelvo a decirlo: no porque seas quien paga las cuentas quiere decir que eres independiente o libre. En ocasiones, eres el menos libre de todos los que ahi habitan, y poco a poco van drenando tu energía y esperanzas.
Intentar hacer una lista completa de costumbres odiosas sería imposible, ya que cada hogar es un mundo. Pero he aquí algunas, que hacen que cualquiera con una pizca de lógica se de cuenta del desgaste que es compartir tu hogar con alguien más:
Que no te caigan bien sus visitas
¿Necesito decir más? Su familia o sus amigos tienen costumbres particulares, como todos. Y tal vez muchos chocarán contigo. Y no podrás hacer mucho, puesto que ahora es el hogar de esa otra persona también, así como es el tuyo.
Que tomen tus cosas sin avisar
Cuando deseas ponerte tal o cual ropa, no la encuentras. Resulta que la tomaron. ¿Tus videojuegos? El confianzudo de tu hermano, amigo, roomie, se lo llevó a otra parte. Quieres ver alguna pelicula de las que están en tu colección, y te das cuenta de lo mismo, se la llevaron.
Bastante problema son ya esas visitas de "uñas largas" que se llevan algo de tu casa, como para que la propia gente con la que vives te esté jodiendo de esa manera. Peor aún, algunas familias toman la excusa de "al final, aqui todo es de todos". Ese es un argumento erroneo, y por demás abusivo y culero. Lo mío es mío, punto, y no porque tengan tal o cual parentesco conmigo van a tener derecho sobre mis pertenencias.
Y obviamente, si con familiares es inaceptable, peor aun si no es nada tuyo. Qué triste el que tengas que estar poniendo bajo llave o escondiendo tus cosas en tu propio hogar.
Que se coman tu comida
Esto es molesto en cualquier lado, y no soy el único que lo siente así. Y de la misma manera que resultaria inapropiado el que en un restaurante alguien de otra mesa se acercara y empezara a tragar de tu plato, igual de malo es que te lo hagan cuando estás intentando tragar en paz en tu casa.
Claro que uno puede de vez en cuando invitar. Por algo existe el protocolo de preguntar si gustan tomar un poco, pero hay quienes abusan y no esperan siquiera a que les invites. Confianzudos a mas no poder, ven que tienes ya tu comida bien chida y como buitres: a llegar con sus manotas a agarrar algo.
Hay algunos que se justifican. Execrables hijos de puta; según ellos "que al cabo no te vas a comer todo", como si pudieran ver el futuro o adivinar qué tanta hambre tienes. U otros dicen que no hay problema si están tomando de una de tus guarniciones en vez de la comida principal, como por ejemplo el gandalla que te ve mordiendo tu hamburguesa y llega y agarra todo un bonche de tus papas a la francesa.
Por lo anterior, en ocasiones he tenido que encerrarme con llave en mi cuarto al pedir algo de comer, tan solo para evitar molestias. O sea: prisionero en el que deberia ser mi santuario de tranquilidad. Ah, y casi lo olvido, la versión más lacra: aquellos que se chingan cosas que pusiste en el refrigerador y saben que son tuyas. Quienes han estado en cuartos de renta y ese tipo de viviendas saben de lo que hablo. No basta poner etiquetas; a veces de plano habria que tener refrigerador propio y con esos candados gruesos.
La invasión a tu tiempo/espacio de usar o hacer algo
¿Adivinan a qué me refiero principalmente con ésto? Sí, así es: el baño. Quienes hayan vivido en casas de un solo baño completo forzosamente han experimentado esto.
Cuando uno va a defecar, a cagar, a jugar a repostero aventándote un cake, es un momento importante y privado. Es necesario que se haga a conciencia, tranquilo y con oportunidad de meditar. Que esos pobres intestinos tuyos tengan oportunidad de moverse a placer hasta realmente haber terminado.
¿Y qué pasa? Imaginemos a quien tú quieras, alguien que ya vive en el mismo lugar que tú. Resulta ser que su vejiga tiene siempre el tino de activarse cuando estás ya tú muy a gusto, sentado en el trono fecal. "Ándale, ándale, ya sal que no aguanto". En ocasiones tienes que activar tu habilidad "anal-retráctil" con lo que ya iba de salida, y dejarle el baño a la persona abusiva en cuestión.
Podrás relacionar lo anterior con gente ya grande como las que puse de ejemplo, pero no es exclusivo. Parejas, roomies, etcétera pueden hacerte lo mismo.
Y al estar bañandote tampoco te salvas. Esa pinche costumbre que tienen de decirte algo justo cuando estás dentro, y por el sonido del agua no distingues qué demonios quieren. No pudieron decirtelo antes, o esperar a que salieras. Ah no, tiene que ser justo cuando estás adentro y te ves obligado a gritar y pedir que te griten de vuelta, como idiota. Peor aún: casi siempre es una completa estupidez, la razón por la que fueron a incomodarte.
A esto se agrega el que te quiten tu tiempo cuando estás comiendo, jugando, viendo algo de televisión luego de un dia de joda en el trabajo, o durmiendo. No poder hacer lo que quieres el tiempo que quieres es una clara señal de que te has convertido en un prisionero, sin saberlo.
Acumulación de cosas innecesarias y de mal gusto
Todos tenemos algun gusto por la acumulación. ¿Ligues y dinero? Se entiende que te guste acumularlo, los medios y sociedad te condicionan a ello. En mi caso: videojuegos, libros, y películas son preciadas cosas para comprar y coleccionar. Solo que hay algo que muchos parecen no entender: debes respetar el espacio de otros, y tus cosas tenerlas en orden.
Aquí es donde entra lo de las porquerias en cuestión: es inadmisible el ver que por dárselas de muy devotos o catolicos, la gente de una casa tenga su reducido espacio atascado de imágenes y monitos de Jesús, santos, y otros personajes fantasti-mágicómicos en diversas poses. O peor aún, que hagan un hoyo en la pared e improvisen un nicho para su virgencita, o cuelguen en todas las paredes imágenes religiosas pobremente hechas.
También el acumular regalitos pedorros de XV años, primera comunión, o alguna otra fiesta al azar. Los centros de mesa feos y desgastados que aun asi no tiran, e incluso saturar las vitrinas de comedor, estantes varios, y cajones, con recuerditos y fotos de eventos que a nadie le interesan.
A ese caldo de conductas desquiciantes podemos añadir el tener un exceso de ropa y dejarla tirada por todas partes, o tener tantas plantitas en el jardín que parece una jungla. Sí, las plantas son de ayuda e importantísimas, pero todo debe estar en justa medida y acorde a los metros cuadrados de tu vivienda. No eres Tarzán, para tener mil árboles y plantas alrededor.
Conclusión
¿Qué puedo decir? Por supuesto que la compañia de otros es importante: familia, amigos, y pareja. Pero todo lo mencionado en ésta entrada ocurre, y con excesiva frecuencia, pero así tambien lo es el tiempo solo para ti.
Un mundo ideal seria aquel en el que no se necesitara vivir unos con otros, y todos al final del dia tuvieran su propio espacio para descansar de los demás. Por supuesto que, la razón logística de que esto sea imposible es obvia. Pero imaginenlo, y verán que parte de ustedes apreciaría mucho esa calma y refugio.
Y es que hay algo claro: así como los sentidos necesitan reposar, la mente misma necesita de reposo y reinicio mediante las horas de sueño, así también el individuo requiere de su tiempo fuera en su casa, lejos de los demás y sus necedades y perturbantes conductas.



























