Con esto de seguro les viene a la mente el tema en cuanto a Estados Unidos y los monumentos dedicados a esclavistas que formaban parte de los Confederados, o el Sur; quienes a pesar de sus mayores esfuerzos, perdieron la guerra civil. Pero esto no se limita al país que suele autoproclamarse como "América" a pesar de que en repetidas veces se les ha aclarado que América es todo el continente; en México y demás países de latinoamérica está presente la misma situación, sin meternos de lleno al tema nombrando lugares del resto del mundo, pues nunca acabaríamos.
Hay otras estatuas de las que no debe haber problema alguno. Y quienes llegan a protestar sobre ellas, se les nota más el deseo de hacerse notar mediante una necedad que usa como base una interpretación subjetiva y parcial. Así pues, no tiene nada de malo la Estatua de la Libertad, o mencionando de paso la de la Fuente de Neptuno en la Macroplaza, de mi natal ciudad de Monterrey. Figuras mitológicas o de fantasía, o aquellas simbolicas que capturan momentos relativos a eventos de la historia o una idea o valor en vez de un individuo como ícono, no deben representar un problema.
Aquí hago una aclaración que de manera frecuente debo hacer: no soy de derecha ni izquierda y los extremos radicales de cada una de éstas me parecen nocivos en sus prácticas y su manera de querer imponer sus caprichos sobre el resto. Sobre todo por lo mucho que terminan pareciéndose en sus métodos y conductas a pesar de decirse opositores. Por ello es que al decir que estaría de acuerdo por completo en remover estatuas de figuras de guerra y de personajes históricos de sobra ya desmitificados (como Cristóbal Colón), dejo en claro que no es por seguir una corrección política o moda, o querer quedar bien con facción alguna. Es en realidad algo que desde mucho tiempo atrás había pensado que estaría bien cambiar y favorecer una renovación, dado que en efecto, las figuras importantes esculpidas en monumentos y sitios nombrados por éstas ejercen una influencia, aunque para muchos sea imperceptible.
Y debido a esto, sería ya buena idea el cambiar de giro a la hora de escoger qué figuras han de ser las que se vean en estatuas, efigies, esculturas, y demás. Porque ah, otra cosa: esa absurda propuesta por postmodernos de sustituir todo por lo que llaman "arte abstracto", que no son mas que simplezas improvisadas de nula calidad real, es de ni siquiera considerarse. Así que, si me lo permiten, quiero listar las sugerencias de personajes prominentes a poner en todas partes en vez de tradicionales líderes políticos y figuras de épocas de guerra (quienes en vida real distaban mucho de la versión romantizada promovida en libros escolares, hay que decirlo), los cuales aprovecho para decir que mi sugerencia sería dejarlos en interiores de edificios gubernamentales únicamente, y no desaparecerles del todo.
Al conservarles de la forma mencionada en el párrafo anterior, y considerando que muchas avenidas, edificios, vecindarios, y calles de muchos los países tienen también sus nombres, no podrán decir que se está buscando extinguirles. A excepción, claro está, de aquellos que sí habría que borrar de todas partes: quienes fueran evidentes autores de actos de lesa humanidad: participar en el esclavismo o ser dictadores sanguinarios, por ejemplo. Aquí están, pues, solo algunas de mis sugerencias entre la lista de personas que trascienden su pais de origen o tiempo, que creo merecen sus estatuas en más de un lugar, en sustitución de otras:
Rene Descartes
Louis Pasteur
Stephen Hawking
Albert Einstein
Martin Luther King
Sarah Stewart
Pablo Neruda
Octavio Paz
Mary Ainsworth
Nikola Tesla
Alexander Fleming
Edward Jenner
Marie Curie
Platon
Leonardo Da Vinci
Guillermo González Camarena
Gabriel Garcia Márquez
Virginia Apgar











